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Residentes de El Segundo reportan un problema persistente de mosquitos “pica-tobillos”

A close-up of a mosquito sitting on a person's hand, highlighting the insect's details against human skin.

Residentes de algunas zonas de El Segundo dicen que una infestación persistente de mosquitos ha dificultado la vida diaria desde noviembre, provocando noches sin dormir, picaduras frecuentes y una creciente frustración en la comunidad.

Algunos vecinos señalan que están probando de todo para encontrar alivio —desde aspiradoras portátiles y lámparas eléctricas mata-insectos hasta remedios caseros como colocar recipientes con hierba de limón cerca de la cama. Muchos describen a los insectos como inusualmente pequeños y difíciles de evitar, tanto al aire libre como dentro de las viviendas.

Funcionarios y residentes creen que los mosquitos podrían ser Aedes aegypti, una especie invasora que se ha expandido por el sur de California durante la última década. A diferencia de los mosquitos más grandes que suelen aparecer al amanecer y al atardecer, los Aedes aegypti pueden picar a cualquier hora del día y también dentro de los hogares, lo que les ha valido el apodo de “pica-tobillos”.

El alcalde de El Segundo, Chris Pimentel, señaló que la ciudad ha estado coordinando esfuerzos con agencias vecinas y con el distrito local de control de vectores para localizar y atender posibles fuentes de reproducción. Residentes del área más afectada sospechan que el problema podría estar relacionado con una franja de terreno cercana a propiedades del Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles (LADWP) y a la Planta de Reclamación de Agua Hyperion, aunque el origen exacto ha sido difícil de confirmar.

Pimentel indicó que la ciudad y los equipos de control de vectores han identificado algunas áreas problemáticas, pero creen que podrían existir otras fuentes que continúan alimentando la actividad de mosquitos. También señaló que las pruebas realizadas no han detectado brotes de enfermedades asociadas a estos mosquitos, una tranquilidad que para muchos residentes resulta insuficiente frente a las ronchas y las picaduras constantes.

Vecinos comentan que las condiciones han mejorado ligeramente en algunos momentos, pero el alivio ha sido inconsistente: una noche puede ser más tranquila y, a la siguiente, la actividad regresa con fuerza. Mientras tanto, la comunidad espera que los esfuerzos coordinados logren identificar la fuente de reproducción y traer una solución duradera.

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